Arquitecto Colombo:
Intelectuales serios (no, no me refiero al sr. Cabito de “6,7,8″), sienten pasión por el estudio del fenómeno llamado “peronismo”. De indudable cuño fascista (cabe recordar la estadía del entonces Coronel Perón como Agregado Militar en Italia), la institución de una central de trabajadores única, una organización vertical (copia de la rígida estructura militar), una concepción cesarista del poder (el primer trabajador, el primer deportista), una serie de mariposillas alrededor del gran foco irradiador de luz (El primer trabajador), el uso absolutista de los medios de comunicación. Y si usted me permite, Arquitecto, me agradaría realizar una digresión de tipo metodológico, atendiendo a que si bien es cierto que estamos en el aire (como tanto intelectual universitario argentino), también existimos en esta blogósfera que nos alberga, gracias al sr. Alberto Medina Méndez, (un profeta electrónico). Le cuento, Arquitecto Colombo. En 1996, gracias a la invitación de un matrimonio italiano que tiene intereses económicos en la zona, y que disfruta de una buena posición económica, tuvimos la fortuna de viajar por un mes por Italia. Contribuyó a ello, sin duda, el tesón vasco de mi esposa (q.e.p.d.), que ya grande comenzó a estudiar italiano (sin tener una gota de esa sangre-como yo). Hacía 8 años que estudiaba y la esposa del matrimonio tenía con ella encendidas conversaciones acerca de la actualidad. Es probable que ese viaje, un anhelado deseo-en realidad-, fuera también el fruto de 30 años de desinteresada amistad con esa pareja de amigos italianos. Estando en Italia, el 2 de junio de 1996, ese país celebraba el cincuentenario de su nacimiento como República luego del plebiscito que instaló la democracia como forma de gobierno, dejando atrás la monarquía reinante. La revista “Panorama” (italiana) registró en su edición un magnífico relato de esos 50 años. Me ocupé de conseguir los VHS que venían con la revista, que mostraban los discursos del “Duce” (Mussolini). Arquitecto Colombo, usted con su formación técnica sabe de “espacios”, “vacíos”, “monumentalidades”, “brutalismo”, “minimalismo”, “acero”. Si tuviera con usted la suficiente confianza le diría que al ver esos vídeos, casi me caigo de …espaldas.
Esas filmaciones (es decir su concepción), se hallan hoy frente a nosotros en la pantalla de la TV. No son parecidas, Arquitecto Colombo, son…calcadas. La concepción cesarista. Al que no piensa como yo la mando la Mazorca (¿o la Mazurca…o ésta era de Chopin?) Fin de la digresión de tipo metodológico.
Sigo. Allá por 1953 (me hallaba cursando el 4to Año de la Escuela de Comercio, Perito Mercantil), el Contador de la Municipalidad era Profesor mío y me ofreció trabajar allí como Auxiliar de Tenedor de Libros. El Intendente se llamaba Benito R. Durich y en su despacho sólo existía en enorme cuadro del Abogado y Gral. Manuel Belgrano (Fundador de Curuzú Cuatiá). No había una foto del 1er mandatario ni de la abanderada de los humildes. Me habrá mirado con afecto, pues tenía un hijo que era de mi edad. Mentiría, Arquitecto Colombo, si de la boca de este correctísimo funcionario se hubiera deslizado una frase que insinuara “atender mal” o “tener una actitud desconsiderada” hacia los radicales, por ejemplo.
No se hacía llevar el mate cocido a su despacho (sí, mate cocido), sino que salía del despacho e iba a la cocina donde la “tropa”, nosotros los empleados, nos turnábamos para tomar ese mate cocido con un trozo de pan criollo. Siempre recuerdo ese gesto de sencillez. Y recuerdo con precisión a los funcionarios que atendían a los problemas de la ciudad. El compromiso era con el pueblo y no con un sector de él. Todavía soy amigo del entonces Secretario Municipal. El Contador falleció hace poco tiempo. Luego, Arquitecto Colombo, ese partido (es mi concepción) fue “asaltado” por oportunistas que para cantar la “Marcha…”, deben mirar la partitura… como el Chaqueño Palavecino. Ejemplo: el ex intendente y su esposa, la actual intendente, que terminarán por estar en la Municipalidad de Curuzú Cuatiá por el módico espacio… de 16 años. Por ahora. Una degeneración genética, causada por la endogamia, produjo este lamentable resultado. El gran mago K (como un aprendiz de brujo) comenzó a trabajar en la “transversalidad”, y alteró la genética, y ahí, dicen los muchachos del barrio se pudrió todo.
Volvamos al fenómeno. Alain Rouquié, Nicolás Shumway, entre otros, se han interesado-intelectualmente-por él.
¡Ah por cierto, Arquitecto Colombo!. Si no lo aburro, claro está, me agradaría contarle algo del Diputado sueco (de origen chileno) Mauricio Rojas.
Es economista-de origen marxista- y en la dictadura de Pinochet se exilió en Suecia, donde se radicó definitivamente y donde experimentó un cambio significativo como para ser en su país de adopción un diputado por el Partido Liberal que destronó a la social democracia después de 12 años en el poder.
Es Profesor de Historia Económica en la Universidad de Lund al sur de Suecia, publicó un libro “Historia de la crisis argentina”, que explica a los suecos (y a quien lea el libro), sobre la caída del 2001. Dice Rojas” …los suecos no podían entender el proceso, porque para ellos hace 100 años Argentina era el Titanic…”
Uno de los pensamientos del economista (ahora) sueco Rojas, expresa” …la tragedia argentina es que la instituciones son débiles y aparecen líderes que crean movimientos personalistas. Como no creen mucho en las instituciones, surge un caudillo que se pone por arriba de las instituciones y hace las cosas más o menos a su gusto. Las instituciones están por arriba de las personas y ésa es la política moderna.”
¡Que fantástico serían intelectuales que nos abran la cabeza como el Diputado (sueco) Rojas! Los intelectuales están para eso. Para abrirnos las cabezas y sacarnos las telarañas. ¡No! Los intelectuales no están para rompernos las cabezas y calzarnos sus anteojeras “monovisión”. Bueno Arquitecto Colombo, me voy ver que pasa en el mundo. Ya viene “6,7,8″. Menos mal. ¡Ah! Dice Rojas a modo de despedida: “…si no se corrige el modo de hacer política, la economía se corromperá…”